La conexión entre primavera y salud intestinal
Con la llegada de la primavera, muchos comienzan a preguntarse cómo esta estación afecta su salud. La Dra. Mariel Silva, experta en longevidad saludable y directora médica de SHA Spain, revela que el verdadero cambio no proviene de un ecosistema bacteriano estacional, sino de nuestros hábitos. «La microbiota es extremadamente sensible a nuestro estilo de vida», afirma la Dra. Silva.
Durante esta época del año, se producen cambios significativos en nuestra rutina diaria: más horas de luz solar, mayor actividad física y una dieta más rica en frutas y verduras frescas. Estos elementos son cruciales para el bienestar de nuestras bacterias intestinales. La Dra. Silva destaca que «cuando hablamos de microbiota solemos pensar solo en alimentación», pero factores como el sueño y la exposición a la luz natural también juegan un papel fundamental.
A medida que las temperaturas suben, muchas personas optan por incorporar alimentos frescos como espárragos, alcachofas y fresas a sus platos. Estos alimentos no solo son deliciosos; también están repletos de fibra fermentable y compuestos bioactivos que benefician a las bacterias intestinales. «La dieta sigue siendo el factor más determinante», enfatiza la especialista.
A menudo se busca un ‘superalimento’ que prometa mejorar nuestra salud intestinal; sin embargo, la Dra. Silva sostiene que lo esencial es aprovechar la variedad estacional disponible. «La microbiota no necesita superalimentos; necesita variedad», explica. Consumir diferentes frutas y verduras durante todo el año ayuda a diversificar los nutrientes esenciales para nuestro intestino.
Además de enriquecer nuestra dieta con alimentos vegetales variados, es crucial mantener un estilo de vida activo y saludable durante esta temporada. La Dra. Silva sugiere aumentar el consumo de agua, realizar ejercicio regularmente y dormir adecuadamente como pilares fundamentales para cuidar nuestra microbiota.
En cuanto al cansancio primaveral o cambios emocionales típicos de esta época del año, la Dra. Silva advierte sobre simplificaciones excesivas: «Atribuir directamente esos síntomas a cambios en la microbiota sería reducir una realidad compleja». Factores como variaciones hormonales o estrés también influyen significativamente.
Aprovechar los beneficios naturales: La primavera puede ser vista como una excelente oportunidad para revitalizar nuestros hábitos alimenticios y físicos sin necesidad de suplementos específicos ni dietas restrictivas.


