Regresa al yoga tras el verano: consejos de un experto para evitar lesiones

Descubre cómo volver al yoga tras el verano sin riesgos ni lesiones con los consejos del experto José Ballesta.

Regresa al yoga tras el verano: consejos de un experto para evitar lesiones

septiembre 10, 2026

Carolina Millares

La vuelta al yoga: un desafío tras el verano

Con la llegada de septiembre, muchos practicantes de yoga se enfrentan a un reto común: retomar la práctica después de meses sin pisar la esterilla. José Ballesta Ballesteros, director de la Escuela Yogah en Orihuela Costa, comparte su experiencia y consejos sobre cómo reintegrarse a esta disciplina sin sufrir lesiones.

Después de un verano alejado del yoga, es normal que tanto cuerpo como mente se sientan desubicados. Según Ballesta, la falta de práctica puede llevar a una sensación de limitación física y mental. Esto se traduce en una mayor dificultad para concentrarse y en una percepción errónea del esfuerzo durante las primeras sesiones.

Para evitar lesiones y molestias, el experto recomienda comenzar con calentamientos más prolongados y sesiones más cortas. Este enfoque permite que tanto el cuerpo como la mente se adapten nuevamente a la práctica sin llegar a situaciones extremas. “Es fundamental no apresurarse”, advierte Ballesta. La impaciencia por recuperar el nivel previo puede resultar en lesiones articulares o pequeñas luxaciones.

No hay estilos de yoga que deban ser evitados; sin embargo, el yoga vinyasa destaca por su naturaleza dinámica, lo que lo convierte en una opción ideal para los primeros días tras el parón estival. Este estilo permite ajustar la intensidad según las capacidades del practicante, facilitando así una reintegración más suave.

A pesar de que la duración habitual de las clases no cambia, Ballesta enfatiza la importancia de dedicar más tiempo al calentamiento inicial. Las posturas exigentes deben ser reintroducidas gradualmente; esto ayuda a preparar las articulaciones que han estado inactivas durante meses. “No se trata de modificar completamente las clases, sino de dar prioridad al proceso necesario para evitar lesiones”, explica.

Afortunadamente, los resultados positivos pueden notarse rápidamente si se sigue un enfoque adecuado. Según Ballesta, bastan unas dos semanas de práctica constante para regresar a los niveles previos al verano. Este periodo coincide con el tiempo necesario para que también la respiración recupere su ritmo habitual.

No es necesario resignarse a empezar desde cero ni esperar un mes entero para ver resultados. Con paciencia y una actitud abierta hacia este proceso gradual, los practicantes pueden encontrar su ritmo mucho antes de lo esperado. En resumen, lo esencial no es cuánto se practica sino cómo se retoma esa práctica después del parón estival.

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Carolina Millares

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Soy periodista especializada en actualidad del corazón, televisión y celebridades, siempre buscando el lado humano detrás de cada historia. Me encanta observar, escuchar y contar lo que otros pasan por alto. Fuera de las redacciones disfruto del café con amigas y de pasear cerca del mar.

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