Descubre el secreto de la respiración para enfriar tu cuerpo tras el ejercicio

Descubre cómo una simple técnica de respiración puede ser más efectiva que una ducha fría para regular tu temperatura corporal después del ejercicio.

Descubre el secreto de la respiración para enfriar tu cuerpo tras el ejercicio

agosto 25, 2026

Marc VIllanueva

La verdad sobre las duchas frías y su efectividad

Después de una intensa sesión de entrenamiento, es común buscar alivio bajo un chorro de agua fría. Sin embargo, Joey Till, entrenador y Head of Product en Barry’s Iberia, revela que este método puede no ser tan efectivo como se cree. Según Till, aunque la ducha fría proporciona un alivio inmediato a la piel, no enfría el interior del cuerpo con la misma eficacia.

En lugar de depender únicamente del agua fría, Till propone una técnica de respiración que puede ayudar a regular la temperatura interna del cuerpo. Esta técnica consiste en inhalar por la nariz y exhalar lentamente por la boca. “Este tipo de respiración activa el sistema nervioso parasimpático”, explica Till, lo que contribuye a reducir la frecuencia cardíaca y facilita una disipación más eficiente del calor acumulado durante el ejercicio.

La práctica es sencilla y no requiere equipo especial. Se recomienda realizarla entre cinco y diez minutos después de un entrenamiento intenso, especialmente en climas cálidos. La clave está en encontrar un lugar tranquilo donde sentarse o tumbarse cómodamente.

“El momento ideal para aplicar esta técnica es justo después de entrenar”, señala Till. En este instante, el cuerpo aún está acelerado por el esfuerzo físico y responde rápidamente a las señales de calma que proporciona esta respiración controlada.

Aunque las duchas frías pueden ofrecer un alivio temporal al enfriar la piel, su efecto suele ser efímero. Till enfatiza que “el verdadero desafío tras ejercitarse en calor no es solo enfriar superficialmente, sino ayudar al cuerpo a recuperar su equilibrio interno”.

La respiración controlada actúa directamente sobre el sistema nervioso central, lo cual es crucial para mantener una temperatura corporal equilibrada después del ejercicio intenso.

A pesar de los beneficios evidentes de la respiración consciente, esto no significa que debamos descartar las duchas frías por completo. Pueden seguir siendo un complemento valioso debido a su capacidad para proporcionar una sensación inmediata de frescor.

No obstante, como estrategia principal para regular la temperatura interna tras entrenamientos intensos, la respiración controlada tiene ventajas claras: actúa desde dentro hacia afuera.

Cinco minutos dedicados a esta práctica pueden resultar más efectivos que varios segundos bajo el agua fría. Es un gesto simple pero poderoso que se puede realizar en cualquier lugar sin necesidad de instalaciones especiales.

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Marc VIllanueva

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Especializado en crónica social y televisión, siempre atento a las historias que se mueven entre bambalinas. Disfruto analizando cómo se construye la imagen pública de los famosos y qué hay realmente detrás.

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