La importancia de la movilidad vertebral
Con el paso del tiempo, la movilidad de nuestra columna vertebral puede verse comprometida, especialmente después de los 50 años. La falta de actividad física y el sedentarismo son factores que contribuyen a esta pérdida de flexibilidad. Sin embargo, hay ejercicios que pueden ayudar a revertir esta situación y uno de los más destacados es el roll over, una técnica fundamental en pilates.
El roll over es un ejercicio diseñado para trabajar la articulación segmentaria de la columna, lo que significa que permite mover las vértebras de manera controlada y progresiva. Según Juanita Cardona, instructora en Piko Studios, este movimiento no busca corregir estructuras ni modificar discos intervertebrales, sino mejorar la calidad del movimiento general. Al mantener la columna activa y funcional, se logra una mayor conciencia corporal y control sobre nuestros movimientos diarios.
Aunque este ejercicio ofrece múltiples beneficios, no es apto para todos. Aquellos con condiciones como osteoporosis avanzada o problemas cervicales deben consultar con un profesional antes de intentarlo. Cardona enfatiza que es crucial evitar cargar peso sobre el cuello; en su lugar, el apoyo debe distribuirse en la parte alta de la espalda mientras se realiza el movimiento lentamente.
Uno de los errores más frecuentes al realizar el roll over es intentar llegar demasiado lejos utilizando impulso en vez de control. Esto puede llevar a una alineación incorrecta y aumentar la tensión en las cervicales, generando molestias tanto cervicales como lumbares. Por ello, Cardona aconseja priorizar la calidad del movimiento por encima de su amplitud o apariencia.
Para quienes recién comienzan su viaje en pilates, Cardona recomienda iniciar con ejercicios más sencillos como pelvic curl o half roll back. Estos movimientos ayudan a desarrollar tanto la movilidad como el control del core antes de avanzar hacia versiones más complejas del roll over. La clave está en avanzar gradualmente según las capacidades individuales.
A medida que se practica regularmente, los beneficios se hacen evidentes: mayor conciencia corporal y fluidez en los movimientos cotidianos son solo algunos ejemplos. Sin embargo, Cardona advierte que no se debe depender únicamente del roll over; combinarlo con ejercicios que fortalezcan y estabilicen también es esencial para mantener una columna funcional durante muchos años.
No cabe duda de que practicar pilates después de los 50 puede ser transformador. El roll over no solo mejora nuestra movilidad; representa una inversión valiosa en nuestra calidad de vida futura. Con dedicación y buena técnica, este ejercicio puede ser un aliado poderoso para disfrutar plenamente cada etapa del envejecimiento.


