La siesta como aliado del bienestar
Con la llegada del verano, muchos buscan aprovechar las largas jornadas de sol para disfrutar de un merecido descanso. Sin embargo, no todos saben cómo sacar el máximo provecho a una siesta. El doctor Eduard Estivill, reconocido especialista en sueño en España, comparte su sabiduría sobre este tema y desmitifica algunas creencias populares.
A menudo se piensa que dormir durante el día puede ayudar a recuperar horas perdidas por la noche. Sin embargo, Estivill es claro: «No, en absoluto». Explica que aunque una breve siesta puede ofrecer beneficios inmediatos, no sustituye las horas de sueño necesarias durante la noche. Por lo tanto, es fundamental priorizar un buen descanso nocturno antes de pensar en dormir durante el día.
Uno de los errores más comunes es creer que cuanto más larga sea la siesta, mejor será su efecto. Según el doctor Estivill, lo ideal es limitarla a entre diez y quince minutos. Este breve periodo permite al cerebro recuperarse sin entrar en fases profundas de sueño que pueden resultar contraproducentes. Al despertarse tras una siesta corta, se mejora la memoria y se incrementa la concentración.
No obstante, hay excepciones. Los trabajadores nocturnos enfrentan un desafío diferente debido a su horario irregular. Para ellos, Estivill recomienda una siesta más prolongada de aproximadamente <stronguna hora y media, suficiente para completar un ciclo completo de sueño.
Además de la duración, el momento del día también juega un papel crucial. El experto aconseja tomar una siesta unas ocho horas después de haberse despertado y convertirla en un hábito regular siempre que sea posible.
A diferencia de lo que muchos piensan, no es necesario contar con una cama o un entorno completamente oscuro para disfrutar de una buena siesta. Estivill asegura que cualquier lugar cómodo puede servir: desde un sofá hasta un sillón. Incluso el ruido ambiental puede ser tolerable; muchas personas logran desconectar con sonidos suaves o televisión baja.
Uno de los consejos más interesantes del doctor Estivill es tomar café justo antes de dormir unos minutos. Este método conocido como ‘coffee nap’, aprovecha el tiempo que tarda la cafeína en hacer efecto (15-20 minutos) para maximizar los beneficios del descanso.
El calor extremo puede ser uno de los mayores obstáculos para disfrutar de una buena siesta durante el verano. Para combatirlo sin aire acondicionado, Estivill sugiere refrescarse mojando muñecas o nuca y acostarse con el pelo húmedo.
No obstante, no todos deben considerar la siesta como parte esencial del día; aquellos que sufren insomnio deberían evitarla ya que podría agravar sus problemas nocturnos. En estos casos, lo importante es identificar las causas subyacentes del insomnio y abordarlas adecuadamente.


