La importancia de la movilidad lateral en nuestra vida cotidiana
En un mundo donde predominan los movimientos hacia adelante, como caminar o correr, la flexión lateral se ha convertido en un patrón de movimiento casi olvidado. Sin embargo, este tipo de movimiento es esencial para mantener una columna vertebral saludable y un cuerpo ágil. Henry Rodríguez, fitness manager de ZEM Wellness Clinic Altea, destaca que la vida diaria nos exige inclinarnos, girarnos y alcanzar objetos lateralmente. Por ello, recuperar esta capacidad no solo es beneficioso; es necesario.
La sirena, también conocida como Mermaid en el ámbito del pilates, es un ejercicio que combina movilidad de la columna con estabilidad y apertura torácica. Este movimiento involucra varios grupos musculares importantes: los oblicuos abdominales, el cuadrado lumbar y los músculos intercostales. Según Rodríguez, este ejercicio no solo mejora la flexibilidad lateral sino que también ayuda a prevenir lesiones al mantener una distribución adecuada de las cargas sobre la columna.
A medida que envejecemos, especialmente después de los 45 años, tendemos a perder movilidad lateral más rápidamente de lo que imaginamos. El estilo de vida actual—caracterizado por largas horas sentados frente a pantallas—agrava esta pérdida. Rodríguez advierte que cuando una zona del cuerpo pierde movilidad, otras áreas intentan compensar esta falta, lo cual puede llevar a patrones de movimiento ineficientes y dolorosos.
Para realizar correctamente la sirena, comienza sentado de lado con las piernas cómodamente colocadas y la columna alineada. Es fundamental iniciar el movimiento desde una intención de elongación hacia arriba antes de inclinarse lateralmente. La respiración juega un papel crucial: inhalar profundamente ayuda a expandir la caja torácica mientras exhalar permite profundizar en el movimiento sin forzar.
Error común: Colapsar hacia un lado en lugar de elongar correctamente es uno de los errores más frecuentes al ejecutar este ejercicio. Rodríguez señala que elevar el hombro hacia la oreja o rotar excesivamente el tronco son compensaciones comunes que deben evitarse para maximizar los beneficios del pilates.
La sirena es especialmente recomendable para personas mayores de 45 años o quienes pasan mucho tiempo sentados. También resulta útil para deportistas que buscan complementar su entrenamiento con trabajo específico en flexibilidad y control corporal. Es importante adaptar este ejercicio según las limitaciones individuales; si hay dolor o restricciones articulares significativas, se debe modificar para respetar las necesidades personales.
Pese a las dudas sobre si se puede recuperar flexibilidad lateral después de cierta edad, Rodríguez asegura que la movilidad es entrenable. Con práctica regular y progresiva se pueden observar cambios significativos: mayor libertad en los movimientos cotidianos, mejor respiración y conciencia corporal aumentada.
No se trata solo de flexibilidad extrema; el objetivo del pilates es desarrollar un cuerpo equilibrado y fuerte capaz de adaptarse a las exigencias diarias. La sirena representa solo una parte dentro del amplio espectro del trabajo físico necesario para mantenernos activos durante toda nuestra vida.


