Descubre el triángulo extendido de yoga
Si te apasiona el yoga o deseas explorar este maravilloso mundo, una de las posturas que deberías considerar si tienes más de 50 años es el triángulo extendido, conocido como Utthita Trikonasana. Esta postura te permitirá estirar todo tu cuerpo de manera efectiva.
Al realizar esta desafiante posición, es importante recordar que su nombre tiene un significado especial: en ella, el cuerpo forma triángulos de diferentes tamaños. El triángulo más grande se forma entre las piernas delanteras y traseras y el suelo; mientras que el triángulo más pequeño se crea entre el brazo, la pierna delantera o la colchoneta y el costado del cuerpo.
A simple vista, no parece una postura complicada. Sin embargo, puede ser engañosa, ya que es fácil practicarla sin la alineación adecuada. Al intentar hacer el triángulo por primera vez, podrías pensar que tocar el suelo con la mano significa que has dominado la postura. Pero esto no es así.
Aún no te das cuenta de que al tocar el suelo puedes estar comprometiendo la alineación de otras partes del cuerpo. Es fundamental aprender a utilizar tus músculos como soporte para establecer una base sólida desde la cual extenderte. Es momento de descubrir todos los secretos para ejecutar correctamente esta postura a los 50 años.
Para comenzar, desde Tadasana (postura de la montaña), separa tus pies entre 90 y 120 cm. Levanta los brazos paralelos al suelo, extendiéndolos activamente hacia los lados, con los omóplatos separados y las palmas hacia abajo. Gira ligeramente el pie izquierdo hacia adentro y el derecho hacia adelante, mirando hacia el frente de la colchoneta.
Alinea tu talón derecho con el izquierdo si te resulta cómodo y contrae los cuádriceps. Ahora exhala y extiende tu torso hacia adelante, flexionando la cadera, no la cintura, para que tu cuerpo quede justo sobre la pierna delantera. Contrarresta este estiramiento anclando la cadera izquierda en su lugar.
Asegura este movimiento fortaleciendo tu pierna izquierda y presionando firmemente el talón exterior contra el suelo. Cuando hayas llegado lo más lejos posible, gira tu cadera y lleva tu torso hacia la derecha hasta que la parte superior quede paralela al suelo. Extiende tu mano derecha hacia abajo y estira tu brazo izquierdo hacia arriba, alineándolo con la parte superior de tus hombros. Las manos, brazos y hombros deben formar una línea recta perpendicular a la colchoneta.
Abre tu torso hacia la izquierda manteniendo ambos lados con igual longitud. Permite que tu cadera izquierda avance ligeramente hacia adelante mientras estiras el coxis hacia atrás en dirección al talón trasero. Sostén con cuidado tu mano derecha en la espinilla, tobillo o suelo, según sea posible sin distorsionar los lados del torso.
Mantén tu cabeza en posición neutra o gírala para mirar hacia arriba a tu mano o hacia abajo al suelo. Sostén esta postura durante 30 a 60 segundos. Inhala para levantarte presionando fuertemente con el talón trasero contra el suelo mientras estiras tu brazo superior hacia arriba. Regresa al centro e invierte los pies para repetir durante igual tiempo en el otro lado.
Utthita Trikonasana ofrece estabilidad y expande el pecho abriendo así nuestro corazón. Estira isquiotibiales y músculos de espalda mientras activa abdominales. Esta postura requiere concentración, conciencia corporal, equilibrio y respiración constante; lo cual puede ayudar a enfocar una mente dispersa en lo que ocurre sobre nuestra colchoneta.
Dicha postura fortalece piernas y espalda mientras estira parte interna de muslos e isquiotibiales además de pantorrillas, columna vertebral, hombros y pecho; también abre las caderas. Además energiza equilibra mejora concentración tonificando órganos abdominales: ¡beneficios maravillosos para quienes tienen 50 años o más!


