Vacaciones sin estrés: la clave está en el yoga
Las vacaciones, aunque a menudo se asocian con el descanso y la relajación, pueden convertirse en una fuente inesperada de estrés. Entre las celebraciones, los viajes y las reuniones familiares, es fácil sentirse abrumado. Sin embargo, hay una solución que puede ayudarte a encontrar la paz interior: el yoga. La instructora Kate Wall comparte cuatro posturas que son ideales para liberar la tensión acumulada y restaurar tu bienestar emocional.
Esta postura es perfecta para quienes buscan aliviar la carga mental y física. Al abrir suavemente el pecho y relajar el abdomen, fomenta respiraciones profundas que calman la mente y reducen la ansiedad. Para realizarla:
- Siéntate con un cojín o almohadas firmes detrás de ti.
- Une las plantas de los pies mientras dejas caer las rodillas hacia los lados.
- Baja lentamente tu espalda sobre el cojín, asegurando que tu cabeza esté bien apoyada.
- Relaja tus brazos a los lados con las palmas hacia arriba y cierra los ojos.
Mantén esta postura entre ocho y diez minutos para disfrutar de sus beneficios restaurativos.
Ideal para aquellos momentos en que necesitas reconectar contigo mismo, esta postura pliega suavemente el cuerpo hacia adentro. Sosiega tu sistema nervioso, alivia tensiones en la espalda y fomenta una sensación de seguridad. Para practicarla:
- Ponte de rodillas con los dedos gordos tocándose y las rodillas separadas.
- Coloca un cojín frente a ti e inclínate hacia adelante apoyando la cabeza en él.
- Puedes dejar tus brazos relajados o extenderlos hacia adelante según te sientas más cómodo.
Aprovecha este momento para respirar profundamente durante dos a siete minutos.
Esta asana no solo ayuda a liberar tensión en piernas y pies, sino que también calma el sistema nervioso. Es ideal después de un día agotador. Para realizarla:
- Acuéstate boca arriba cerca de una pared con un cojín bajo tu espalda baja.
- Sube las piernas contra la pared mientras mantienes los glúteos cerca del suelo.
- Asegúrate de extender tus brazos a los lados para mayor comodidad.
Mantén esta posición entre cinco y diez minutos mientras disfrutas del flujo sanguíneo renovado por todo tu cuerpo.
El giro reclinado es excelente para liberar tensiones físicas y mentales. Esta postura favorece tanto la digestión como la claridad mental. Para ejecutarla:
- Acuéstate boca arriba abrazando tus rodillas contra el pecho.
- Pon un cojín o manta doblada debajo de tus hombros para mayor soporte.
- Abrirás ambos brazos formando una T mientras permites que tus rodillas caigan hacia un lado, girando tu cabeza al lado opuesto.
Mantén esta posición durante tres a cinco minutos antes de repetirla al otro lado.


