Una ciudad con encanto discreto
Aunque podría alardear de su impresionante belleza, esta ciudad andaluza se distingue por su modestia. Antequera, conocida como la Puerta del Sol de Andalucía, es un lugar donde la armonía y el arte se entrelazan en cada rincón. Su esencia no reside en una calle o plaza específica, sino en su conjunto, que evoca la tranquilidad de una procesión silenciosa durante Semana Santa.
A pesar de su discreción, Antequera ha dejado huella en la historia. Su nombre está asociado a un notable bronce romano del siglo I, el Efebo, que se exhibe en el Museo de la Ciudad. Este municipio fue conocido como Anticaria y formó parte de la Vía Domitiana Augusta. Además, el Torcal destaca como uno de los paisajes kársticos más impresionantes de Europa.
En el ámbito culinario, Antequera también brilla con platos típicos como la porra y el mollete. La primera es una deliciosa versión malagueña del salmorejo, adornada con jamón y huevo duro; mientras que el mollete es un pan suave ideal para acompañar pringá o tomate rallado con aceite de oliva virgen extra. Pero no solo nos quedaremos en los restaurantes; hay mucho más por descubrir.
La ciudad cuenta con una rica oferta cultural que incluye dólmenes prehistóricos, una villa romana y una alcazaba impresionante. Entre sus monumentos renacentistas y barrocos se siente fuertemente la influencia mudéjar.
Lugares imprescindibles en Antequera
Uno de los principales atractivos es la alcazaba, un recinto fortificado construido entre los siglos XI y XIII por musulmanes para protegerse del reino nazarí de Granada. Para acceder a ella hay que atravesar el Arco de los Gigantes y admirar la majestuosa torre del homenaje (XIV-XV), conocida popularmente como Torre de Papabellotas. Esta torre es una de las más grandes dentro del patrimonio cristiano andaluz.
Iglesias renacentistas y barrocas
Aparte del esplendor de la alcazaba, Antequera destaca por sus numerosas iglesias. Entre ellas están: San Pedro, con su bóveda gótica; San Sebastián, famosa por su emblemática torre; San Juan Bautista, cuya solemnidad impresiona; y la Real Colegiata de Santa María la Mayor, considerada la primera iglesia renacentista en Andalucía.
La lista continúa con ejemplos barrocos deslumbrantes como la iglesia del Carmen, repleta de ornamentación; Santa María de Jesús; y el convento de San José.
Palacios históricos
No podemos olvidar mencionar el Palacio Consistorial, antiguo monasterio que conserva su patio claustral. Frente a él se encuentra la Casa de los Pardo, un bello ejemplo del manierismo andaluz. También son notables las portadas del Palacio Nájera y otras casas históricas que enriquecen aún más este paisaje urbano.
Culminando nuestra visita a Antequera no puede faltar un recorrido por el Torcal, un espacio natural protegido que parece sacado de otro mundo. Este museo al aire libre presenta formaciones geológicas únicas y alberga una rica flora donde habita cabra montés. Además, forma parte del Patrimonio Mundial reconocido por UNESCO junto a otros sitios emblemáticos como la Peña de los Enamorados.


