Un evento de elegancia y tradición
Una vez más, el baile anual de debutantes se consolidó como uno de los eventos más sofisticados y exclusivos a nivel mundial. Celebrado en el Hotel Shangri-La de París, con vistas a la Torre Eiffel, este evento reunió a jóvenes damas de la realeza, aristocracia y familias influyentes del ámbito empresarial y artístico. Entre las 19 participantes, que tenían entre 17 y 22 años y provenían de doce países diferentes, destacaron las ahijadas de Juan Carlos I: Eulalia de Orleans-Borbón y Almudena Dailly.
Ambas lucieron impresionantes tiaras que reflejaban su legado real. También asistieron otras notables figuras sociales como Lady Araminta Spencer-Churchill, vestida por Armani; Eugenia von Hohenzollern, hija de los príncipes Alberto y Natalia von Hohenzollern; así como Carolina Lansing, nieta de Carolina Herrera. Esta última fue considerada una de las mejor vestidas al rendir homenaje a la icónica diseñadora con un vestido adornado con uno de los estampados más reconocibles: los lunares.
Bajo la organización de Ophélie Renouard desde 1997, el Baile de Debutantes ha celebrado a jóvenes desde 1957, aunque la tradición inglesa se remonta al siglo XVIII. En esta edición, Gabrielle Janssens de Balkany tuvo el honor de abrir el baile acompañada por su padre en un elegante vals que pronto incluyó a todas las participantes junto a sus caballeros.
Como en los banquetes estatales, todas las miradas estaban puestas en las portadoras de tiaras históricas. Eulalia eligió una diadema de diamantes, originalmente perteneciente a la archiduquesa María Ana de Austria, diseñada en forma de flor por el joyero vienés Moritz Hübner en 1912. La princesa Isabelle también deslumbró con otra tiara histórica proveniente del joyero de la familia real Orleans-Braganza.
Gabrielle Janssens optó por una tiara Belle Époque adornada con zafiros y diamantes para complementar su look diseñado por Luisa Beccaria. Otras piezas notables incluyeron una tiara floral Couteulx llevada por Eugenia von Hohenzollern.
Aparte de las tiaras y vestidos elaborados, no faltaron joyas impresionantes que completaron los looks en París. Reagan Sacks mostró un collar del duque de Berry; Gabrielle Janssens llevó el collar de zafiros perteneciente a la reina María José; mientras que Ruby Kemper lució un llamativo collar azul junto a su cavalier Gabriel Gledhil.
No obstante, la pieza más codiciada fue el collar Orléans Emerald llevado por Lady Araminta Spencer-Churchill junto a un diseño favorecedor de Armani Privé. Esta joya histórica cuenta con 32 esmeraldas y 1.138 diamantes, incluyendo una esmeralda central impresionante.
Tanto las joyas como sus portadoras brillaron intensamente en los salones Napoleón III del hotel Shangri-La. Mientras los 280 invitados disfrutaban del menú gourmet que incluía pinzas de cangrejo real y ensaladas otoñales con trufa, las debutantes hicieron su entrada acompañadas por sus caballeros ante la atenta mirada emocionada de sus padres. Posteriormente se llevaron a cabo cenas, bailes y sesiones fotográficas para crear recuerdos inolvidables para todos los involucrados.


