Una vida marcada por la guerra
Carmen Gurtubay y Alzola, una mujer de cabello moreno y estatura pequeña, vivió una existencia repleta de desafíos tras el estallido de la Guerra Civil Española. Su compromiso con la República y más tarde con los servicios secretos estadounidenses la llevaron a ser repudiada por su propia clase aristocrática. Las memorias que escribió poco antes de su fallecimiento fueron ocultadas por su madre, quien consideraba su vida una traición y un escándalo. A pesar de esto, hoy se conocen aspectos relevantes sobre su ideología política y sus actividades como espía en la posguerra.
Nacida en Madrid el 4 de junio de 1910, Carmen era hija única de Juan de Gurtubay y Blanca Anzola. Su padre falleció cuando ella tenía solo 12 años, y su madre se volvió a casar con el conde José Alfonso de Bustos. Este matrimonio le otorgó a Blanca el marquesado de Yurreta. Desde pequeña, Carmen recibió una educación acorde a su estatus social, rodeada de «nannies» que cuidaban de ella.
Durante su juventud, Carmen disfrutó del lujo propio de las familias aristocráticas: fiestas sociales en Madrid y viajes por Europa. Era reconocida como una destacada amazona y apasionada del golf y el tenis. En la boda del XVII Duque de Alba, fue elegida para llevar la cola del vestido nupcial, ya que las madres de ambas eran primas.
A pesar del glamour que rodeaba su vida, Carmen se distinguía entre las jóvenes aristócratas por su inteligencia y habilidades lingüísticas; hablaba inglés, francés, italiano y portugués. Comenzó a darse cuenta de las divisiones sociales que existían entre los privilegiados como ella y las clases trabajadoras.
Matrimonio fallido
En 1931 contrajo matrimonio con Alfonso Merry del Val en Washington D.C., donde él trabajaba como diplomático. Entre los testigos estuvo José Antonio Primo de Rivera. Como regalo nupcial recibió el marquesado de Yurreta y Gamboa. Sin embargo, diferencias ideológicas llevaron al fracaso del matrimonio; menos de un año después fue disuelto por decreto papal gracias a influencias familiares.
Carmen comenzó a inclinarse hacia ideas republicanas y socialistas sin llegar a militar formalmente. El 4 de julio de 1936 se casó civilmente en Canarias con Ángel Fernández de Liencres, lo que provocó descontento en su círculo familiar.
Carmen como espía
Con el inicio del conflicto bélico español, se trasladó primero a Barcelona y luego a París para apoyar activamente a la República Española. Regresó a España en 1942 e inició sus labores como agente secreto para los aliados, reconocimiento que hizo público el gobierno estadounidense en 1997 mediante un informe confidencial.
A lo largo de esos años, Carmen alertó al gobierno norteamericano sobre el tráfico ilegal realizado por los alemanes durante la guerra mundial. Fue detenida varias veces debido al seguimiento que le hacían agentes alemanes interesados en sus actividades. Ante el creciente acoso del régimen franquista, decidió exiliarse nuevamente el 1 de octubre de 1945.
Nuevas alianzas
A pesar del distanciamiento familiar, Carmen continuó luchando políticamente e intervino en eventos significativos como el «Congreso por la Libertad Cultural» celebrado en Berlín en 1950. También participó en conversaciones entre republicanos y monárquicos para planear un posible derrocamiento del régimen franquista.
Dos años antes había contraído matrimonio nuevamente con John Mckee-Norton, un expatriado canadiense conocido durante una estancia en París. John describió a Carmen como una mujer intrigante con características físicas muy distintivas.
Carmen siguió colaborando con los servicios secretos estadounidenses mientras completaba sus estudios universitarios en Filosofía y Letras. En París era conocida como «La Marquise». Falleció prematuramente a los 48 años en 1959; meses antes había escrito sus memorias que nunca fueron publicadas debido al veto materno.
Aún hoy se desconoce si estas memorias fueron destruidas o no; sin embargo, podrían ofrecer valiosa información sobre espionaje durante las guerras civil española y mundial. Sus restos descansan en el cementerio parisino Montparnasse.


