Un destino de ensueño en la costa cantábrica
Situado en la Costa Oriental de Cantabria, Castro-Urdiales se erige como un destino turístico que fusiona historia, cultura y belleza natural. A tan solo 70 kilómetros de Santander y 34 de Bilbao, este encantador pueblo costero es conocido por su rica herencia marítima y su impresionante arquitectura. Desde sus calles medievales hasta su famoso castillo-faro, Castro-Urdiales promete una experiencia inolvidable para los visitantes que buscan escapar del bullicio urbano.
La historia de Castro-Urdiales se remonta a tiempos antiguos, siendo reconocida como la primera villa marítima castellana. Fundada en el siglo XII bajo el reinado de Alfonso VIII, esta localidad ha sido testigo de importantes eventos históricos, incluyendo su participación en la Armada Invencible. Su casco antiguo alberga vestigios del pasado, como la iglesia de Santa María de la Asunción, un magnífico ejemplo del estilo gótico que tardó dos siglos en completarse.
Entre los principales atractivos turísticos se encuentra el castillo-faro, construido en el siglo XIX y que ofrece vistas panorámicas espectaculares del Cantábrico. Este faro no solo guía a los navegantes, sino que también alberga exposiciones culturales. Además, los visitantes pueden disfrutar del hermoso puerto pesquero y las playas cercanas como Ostende y Brazomar, ideales para relajarse durante los cálidos días estivales.
Aparte de su rica historia, Castro-Urdiales también es hogar de una vibrante escena cultural moderna. La Casa de los Chelines, un edificio neogótico con toques modernistas diseñado por Severino Achúcarro en 1902, es un punto destacado en el recorrido arquitectónico del pueblo. Los amantes de la gastronomía no pueden dejar pasar la oportunidad de degustar platos típicos como las albóndigas de bonito o el arroz con bogavante en locales emblemáticos como el Mesón Marinero.
Los paseos por Castro-Urdiales son una experiencia única; desde cruzar el antiguo puente medieval hasta visitar la ermita de Santa Ana, cada rincón cuenta una historia. El rompeolas es otro lugar popular donde los lugareños realizan rituales tradicionales para atraer buena suerte al lanzar una patada al muro al final del espigón.
No solo es un lugar para disfrutar del mar; Castro-Urdiales ofrece un viaje a través del tiempo con sus monumentos históricos y su rica cultura marinera. Con arte rupestre presente en lugares como la cueva de la Peña del Cuco, este pueblo invita a explorar sus raíces profundas mientras se disfruta del encanto contemporáneo.


