Un destino de ensueño para la Navidad
¿Te imaginas vivir en un cuento navideño? En Alsacia, este sueño se convierte en realidad en una de las ciudades más hermosas de Francia. Colmar es reconocida como la capital navideña de Europa, y aunque muchas ciudades se adornan durante estas fechas, este lugar del Alto Rin se transforma en un verdadero paraíso para los amantes de la Navidad.
El atractivo de Colmar va más allá de la temporada festiva. Sus calles parecen sacadas de una película de Disney, gracias a su esencia medieval que ha permanecido intacta a lo largo de los siglos. La ciudad se distingue por sus casas con entramado de madera pintadas en tonos pastel, techos inclinados y decoraciones florales, creando un ambiente romántico acentuado por canales y puentes emblemáticos como el Pont di Rue Turenne.
Lo que realmente resalta en Colmar es su originalidad. A pesar de su estética distintiva, no hay dos calles iguales; cada una tiene sus propias características visibles en la decoración única de cada casa. Sin importar cuándo decidas visitarla, Colmar es un destino que siempre sorprende y te invita a capturar cada rincón con tu cámara.
Entre las calles más famosas están la Quai de la Poissonnerie y la Rue des Vignerons, situadas en el casco antiguo y dedicadas a los gremios medievales. Parte del legado histórico incluye la Catedral de San Martín, construida en estilo gótico alsaciano con su característico color rojizo proveniente de arenisca local.
No puedes dejar pasar otros lugares icónicos como el Koïfhuss, el edificio más antiguo que data de 1480, famoso por su techo colorido. También son imprescindibles la Maison des Têtes, con su fachada decorada con cabezas renacentistas, y la Maison Pfister, representativa del estilo tradicional alsaciano.
Atractivos navideños únicos
Todas estas maravillas son razones suficientes para planear una visita a esta ciudad francesa. Sin embargo, el verdadero esplendor llega durante la Navidad. Las calles medievales se iluminan con luces festivas y decoraciones encantadoras desde finales de noviembre hasta principios de diciembre, creando un ambiente mágico lleno de villancicos y aromas a canela y vino caliente.
El mayor atractivo navideño son los mercadillos distribuidos por todo el casco antiguo. Se instalan hasta seis mercadillos diferentes, cada uno especializado en productos únicos. Uno destacado es el mercadillo en la Plaza de los Dominicos, donde encontrarás desde adornos navideños hasta artesanía local perfecta para llevar como recuerdo o regalo.
Cerca del Koïfhus se encuentra el mercadillo en la Place de l’Ancienne Douane, rodeado por historia y canales. Dentro del Koïfhus también hay unmercadillo cubierto, donde artesanos locales exhiben sus creaciones desde vidrio hasta ebanistería.
No te pierdas el mercadillo dedicado a Alsacia en la Plaza Juana de Arco, donde podrás disfrutar tanto del diseño arquitectónico como productos gourmet locales. Para saborear lo mejor del paladar alsaciano, visita el Marché Gourmand en la Plaza catedralicia, donde nueve chefs preparan deliciosos platos durante toda la festividad.
Pensando en los niños, hay un mercadillo especial ubicado en Pequeña Venecia: el mercadillo en la Place des 6 Montagnes Noires. Este espacio está lleno de atracciones como tiovivos y un Belén mecánico donde pueden dejar cartas para Papá Noel. Aquí se respira magia navideña e inocencia infantil.


