Un Pueblo Medieval Único
Ujué, con sus calles empedradas y su imponente iglesia-fortaleza, es un destino que destaca por su belleza. Este pueblo navarro puede compararse con otros como Morella en Castellón o Frías en Burgos, aunque cada uno tiene su propio encanto. Sus raíces se remontan a la época vascona y romana, consolidándose como villa realenga en el siglo XI dentro del Reino de Navarra y Aragón.
A pesar de los cambios a lo largo de la historia, Ujué ha mantenido su esencia medieval. Sin embargo, enfrenta el desafío de la despoblación, con solo 172 habitantes hoy en día frente a los 1.600 que tenía en los años sesenta. Situado en la merindad de Olite, este pueblo ofrece vistas espectaculares de los Pirineos y del Moncayo, la cumbre más alta del Sistema Ibérico.
Ujué es famoso por ser un lugar de romería, ya que su origen está ligado a una leyenda sobre la aparición de la Virgen. En honor a este evento, se construyó la basílica de Santa María, que data entre los siglos XI y XIV. Desde esta iglesia románica descienden las calles empedradas que forman un laberinto encantador.
Una Iglesia-Fortaleza
La iglesia no solo es un lugar de culto; también fue diseñada como fortaleza por el rey Carlos II de Navarra. Este monarca amplió el templo e incorporó elementos defensivos como torres almenadas. Aunque solo quedan dos torres en pie, son un ejemplo destacado del gótico navarro.
El Corazón del Rey Malo
No es común encontrar una iglesia que albergue el corazón de un rey. El rey apodado el Malo dejó escrito en su testamento que deseaba ser enterrado aquí debido a su devoción hacia la Virgen que se le apareció.
Ujué no solo es conocido por su historia; también es famoso por sus tradiciones culinarias. La villa celebra el Día de las Migas, donde se rinde homenaje a este plato típico pastoril cada septiembre. Los visitantes pueden disfrutarlo en restaurantes locales como el Mesón Las Torres, fundado en 1967 y famoso por sus migas y chuletillas asadas.
No te pierdas detalles importantes durante tu visita: desde la cruz del Saludo hasta las ermitas cercanas como San Miguel y La Blanca. Estas ermitas reflejan parte del patrimonio histórico que Ujué tiene para ofrecer.
Casonas Históricas
Las casas blasonadas son otro atractivo notable del pueblo. Con fachadas elegantes hechas de piedra sillería y características arquitectónicas únicas, algunas datan incluso del siglo XIV.


