El auge de los divorcios tras el verano
Con la llegada de septiembre, muchos hogares se enfrentan a un cambio drástico. Después de meses de convivencia intensiva durante las vacaciones, las tensiones acumuladas pueden llevar a decisiones difíciles. Según datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el Instituto Nacional de Estadística (INE), este mes concentra entre el 30% y el 40% de las demandas de divorcio anuales en España. La combinación del tiempo compartido y la falta de distracciones puede ser un catalizador para conflictos que antes estaban latentes.
En este contexto, surge una nueva profesión: la divorce planner, o planificadora de divorcios. Elena Martín, pionera en esta área en España, explica que su labor va más allá de lo legal; se trata de ayudar a las parejas a navegar por el proceso emocional y práctico que conlleva una separación. «No solo tramitamos un divorcio; ayudamos a planificar la vida después», afirma Martín.
Elena destaca la importancia de abordar el proceso desde múltiples perspectivas: emocional, legal y patrimonial. «Es fundamental preparar todos los escenarios posibles antes de tomar decisiones», señala. Esto incluye conocer bien la situación financiera y familiar antes de comunicar cualquier decisión sobre la separación.
La improvisación puede ser uno de los principales detonantes para batallas legales prolongadas y dolorosas. Por ello, Elena aconseja establecer límites claros desde el principio para proteger a los hijos involucrados. En más del 50% de los casos analizados por el INE en 2025, las parejas tenían hijos menores a su cargo, lo que hace aún más crucial mantener un ambiente estable durante y después del proceso.
Martín ofrece varios consejos clave para quienes están considerando un divorcio:
- No actuar impulsivamente: Conocer tu situación económica y emocional es esencial antes de dar cualquier paso.
- Mantener comunicación honesta con los hijos: Es vital explicarles la situación sin convertirlos en mensajeros o jueces.
- Pensar a largo plazo: Un divorcio bien planificado puede evitar conflictos futuros y facilitar una nueva etapa más armoniosa.
A medida que más personas comienzan a ver el divorcio como una oportunidad para reestructurar sus vidas en lugar de como un fracaso personal, es posible construir relaciones familiares saludables incluso después de una separación. Elena enfatiza que «dejar atrás una relación no significa destruir la familia»; al contrario, con madurez y aceptación, es posible seguir compartiendo momentos importantes como cumpleaños o eventos escolares.


