Un aristócrata británico bajo la lupa
A pesar de que sus acciones no alcanzan la notoriedad de los crímenes de Jack el Destripador, un aristócrata británico se encuentra en el centro de atención mediática debido a su próximo juicio. Charles James Spencer-Churchill, primo lejano de la princesa Diana de Gales y Winston Churchill, enfrenta acusaciones por tres delitos de estrangulamiento intencionado ocurridos entre noviembre de 2022 y mayo de 2024. Conocido como Jamie dentro de su familia, es el duodécimo duque de Marlborough y pertenece a una de las familias más antiguas y prestigiosas del Reino Unido.
Según informes de la policía de Thames Valley, los presuntos delitos fueron cometidos contra su ex esposa, Edla Griffiths. El aristócrata fue arrestado el 13 de mayo del año pasado tras una investigación. Aunque estaba programado para comparecer ante el Tribunal de Magistrados en Oxford el jueves pasado, no se presentó y su caso ha sido pospuesto hasta la vista previa al juicio que se llevará a cabo en High Wycombe el 5 de enero.
El duque ha enfrentado problemas relacionados con adicciones en el pasado y heredó el prestigioso ducado tras la muerte de su padre, John Spencer-Churchill, en 2014. El año anterior a su detención, Charles se separó de Edla Griffiths, con quien tuvo a Lady Araminta Spencer-Churchill, una joven que recientemente participó en un destacado Baile de Debutantes en París.
La oveja negra del linaje
Su hogar ancestral es el palacio de Blenheim, donde nació Winston Churchill. Aunque este emblemático lugar está catalogado como Patrimonio Mundial por la UNESCO, Charles ya no reside allí ni participa en su gestión. Su padre llegó incluso a los tribunales en 1994 para evitar que él heredara la propiedad. En ese momento declaró: «En todas las familias hay ovejas negras» refiriéndose a Charles.
Circunstancias históricas del palacio
Blenheim Palace fue un regalo real otorgado por Ana I a John Churchill en 1704 como reconocimiento por sus victorias militares. La mansión cuenta con 187 habitaciones, superando incluso al palacio de Buckingham y al castillo de Windsor. En 2018, Donald Trump fue recibido allí por Theresa May durante su visita al Reino Unido; además, Carlos III organizó una recepción para líderes europeos en sus terrenos el año pasado.
A pesar del esplendor histórico del lugar, también ha sido escenario curioso: un inodoro dorado valorado en más de cinco millones fue robado en 2019 durante un audaz atraco.


