El 60% de los edificios en Madrid necesita actualizar su infraestructura eléctrica para cumplir con la nueva movilidad

Aproximadamente el 60% de las viviendas que se rehabilitan necesitan actualizar su instalación eléctrica, según datos de la Asociación de Fabricantes de Material Eléctrico (AFME).

enero 30, 2026

Rosa Ballester

Madrid se enfrenta a un problema que muchos propietarios de coches eléctricos conocen bien: querer cargar el vehículo en casa y descubrir que el edificio no está preparado para ello. La cifra es contundente y revela una realidad incómoda: aproximadamente el 60% de las viviendas que se rehabilitan necesitan actualizar su instalación eléctrica, según datos de la Asociación de Fabricantes de Material Eléctrico (AFME). Y en una ciudad donde abundan las fincas construidas hace décadas, el reto es mayúsculo.

Por qué los cuadros eléctricos antiguos no dan la talla

Imagina que compras un coche eléctrico, llegas a tu comunidad con la ilusión de instalar un punto de recarga y te encuentras con que el cuadro de contadores parece sacado de un museo. Esto no es ciencia ficción, es el día a día de miles de vecinos madrileños. En barrios como Chamberí, Argüelles o Lavapiés, muchas viviendas mantienen instalaciones originales de los años cincuenta o sesenta que, aunque tienen su encanto, necesitan una puesta al día urgente.

El problema principal radica en que estas instalaciones antiguas fueron diseñadas para una demanda energética muy diferente. No existían vitrocerámicas de alta potencia, aires acondicionados en cada habitación ni, por supuesto, coches eléctricos que cargar. Cuando un propietario intenta añadir un cargador de 7,4 kW a una instalación que ya va justa, el sistema simplemente no aguanta.

La normativa actual, recogida en el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión (REBT), exige medidas de seguridad que hace décadas ni existían: toma de tierra obligatoria, diferenciales, magnetotérmicos y secciones de cable adecuadas. La instalación de cargadores de coches eléctricos en estos edificios requiere profesionales especializados que conozcan tanto la normativa como las particularidades del patrimonio arquitectónico madrileño.

El boom del coche eléctrico no espera

Mientras los edificios siguen anclados en el pasado, las ventas de vehículos eléctricos se han disparado. España cerró 2025 con más de 115.000 turismos eléctricos vendidos, superando por primera vez la barrera de las 100.000 unidades anuales. La cuota de mercado de los vehículos electrificados ya representa casi el 20% del total.

Qué dice la ley de propiedad horizontal

Aquí viene la buena noticia entre tanto problema: no necesitas permiso de la comunidad para instalar un cargador en tu plaza de garaje. La Ley de Propiedad Horizontal establece que solo es necesario comunicarlo por escrito al presidente o administrador antes de iniciar la instalación. Nada de votaciones ni mayorías cualificadas.

Sin embargo, el derecho a instalar y la viabilidad técnica son cosas distintas. En garajes comunitarios de edificios más antiguos, lo habitual es que no exista preinstalación pensada para la movilidad eléctrica. Esto significa que hay que llevar una línea desde el contador hasta la plaza, usar conducción adecuada, protecciones eléctricas y materiales homologados, además de cumplir con la ITC-BT-52 que garantiza la seguridad de la instalación.

Soluciones para edificios que no están preparados

Cuando se realiza la instalación para el primer punto de conexión en edificios existentes, la normativa indica que se debe prever la instalación de elementos comunes para albergar futuros puntos de recarga. Es decir, el primer vecino que se lance abre camino para los demás, aunque esto también implica asumir parte del coste de la preinstalación comunitaria.

Empresas especializadas como ISSE Electricidad se han especializado precisamente en este tipo de intervenciones en la capital. Conocen las particularidades de los edificios históricos y saben cómo actualizar instalaciones cumpliendo la normativa sin destrozar molduras originales, techos históricos o fachadas protegidas.

Subvenciones que pueden aliviar el bolsillo

El Ayuntamiento de Madrid, a través del Plan Cambia 360, ofrece ayudas para la instalación de infraestructura de recarga. El fondo asignado para 2024 ascendió a 2,25 millones de euros, triplicando el presupuesto del año anterior. Las subvenciones pueden cubrir hasta el 90% del coste en aparcamientos para residentes y se destinan tanto a preinstalaciones como a la adquisición e instalación de puntos de recarga.

Para comunidades de propietarios que quieran dar el paso, estas ayudas representan una oportunidad de modernizar el edificio y aumentar su valor sin asumir todo el coste. Un edificio con infraestructura de recarga preparada resulta más atractivo en el mercado inmobiliario, especialmente cuando cada vez más compradores tienen o planean tener un vehículo eléctrico.

El futuro pasa por adaptar el presente

La transición hacia la movilidad eléctrica es imparable, pero los edificios no se adaptan solos. Apenas un 13% de los propietarios considera prioritaria la actualización de la instalación eléctrica durante una rehabilitación, según AFME. Esto genera intervenciones parciales que no resuelven las deficiencias estructurales del parque residencial.

Los profesionales reclaman que las ayudas públicas destinen al menos un 10% de su dotación a la actualización de la instalación eléctrica y que se promuevan campañas de sensibilización que vinculen la rehabilitación no solo con el ahorro energético, sino con la seguridad y el bienestar de las personas.

Madrid tiene un parque inmobiliario envejecido y una demanda de movilidad eléctrica en pleno crecimiento. La ecuación no cuadra sin inversión en infraestructura. Los vecinos que quieren cargar su coche en casa merecen soluciones técnicas viables, y los edificios de la capital necesitan ponerse al día para no quedarse atrás en una transición que ya no tiene marcha atrás.

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