Estefanía de Mónaco celebra 61 años con una vida plena y sin planes de retiro

Estefanía de Mónaco celebra 61 años enfocada en ser madre y filántropa sin planes inmediatos para jubilarse.

febrero 2, 2026

Rosa Ballester

Un legado familiar

Estefanía de Mónaco, la hija menor del príncipe Rainiero III y Grace Kelly, ha sido siempre un personaje fascinante. Desde su infancia, donde desafiaba a los fotógrafos, hasta su juventud como una rebelde que grabó un disco pop y tuvo tres hijos con sus guardaespaldas, su vida ha estado llena de sorpresas. Ahora, al cumplir 61 años, se presenta como una madre dedicada, abuela orgullosa y comprometida con causas sociales. A pesar de esto, no tiene intenciones de retirarse por el momento.

En una reciente entrevista con la revista Gala, la princesa Estefanía abordó los rumores sobre su posible retirada de la vida pública. Esto ocurrió poco después de recibir el título de Comandante de la Orden del Mérito Cultural, un honor otorgado por su hermana Carolina en el Palacio del Príncipe. Aunque anteriormente había mencionado que había «dado suficiente», ahora aclara: «Nunca dije que me jubilaba». Aunque desea disfrutar plenamente de su rol como madre y abuela, sigue decidida a luchar por las causas que le apasionan.

«Siempre estaré presente en Fight Aids Monaco y en las batallas que estamos librando», afirmó a medios franceses. Desde que fundó esta asociación en 2004, Estefanía ha estado profundamente involucrada en la lucha contra el sida. «Utilizo mi fama para promover esta causa y combatir todas las formas de discriminación asociadas a la enfermedad». Sin embargo, reconoce que la fama tiene un precio: «Es complicado construir una vida bajo el escrutinio público».

A lo largo de los años, Estefanía ha sido objeto constante de atención mediática debido a sus relaciones amorosas poco convencionales. En lugar de optar por aristócratas o empresarios adinerados, se enamoró de guardaespaldas y artistas circenses. Su primer matrimonio fue con Daniel Ducruet, pero se separaron tras descubrirse infidelidades. Posteriormente tuvo relaciones con otros hombres encargados de su seguridad y finalmente contrajo matrimonio con Adans Peres, aunque este también terminó rápidamente.

A pesar del interés mediático en su vida personal, Estefanía intentó forjarse una carrera como cantante y diseñadora en los años 80. Su primer álbum fue un éxito moderado pero pronto dejó atrás esa faceta profesional para centrarse en otros aspectos personales.

A día de hoy, sin nuevos romances a la vista, Estefanía está completamente enfocada en ser filántropa y madre. Además disfruta del rol reciente como abuela de las dos hijas de Louis y Marie Ducruet: Victoire (2023) y Constance (2024). En su entrevista expresó sentirse «increíblemente afortunada» por esta nueva etapa: «Estoy muy feliz por ellos y también por mí misma como abuela; es una hermosa aventura».

A pesar del drama familiar que rodea a Alberto y Charlène de Mónaco o las tensiones entre su hermana Carolina y Charlène, Estefanía reafirma su compromiso altruista: «Vivimos en un mundo egocéntrico; ayudar se ha convertido en mi motor vital». Sin arrepentimientos sobre sus decisiones pasadas, concluye: No cambiaría nada de mi vida, porque todo lo vivido me ha hecho quien soy hoy.

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