Un problema común en la temporada estival
Con la llegada del verano, muchas personas experimentan un fenómeno que puede resultar incómodo y preocupante: la hinchazón de las piernas. Este síntoma, que se manifiesta con mayor intensidad en mujeres a partir de los 45 años, ha sido objeto de estudio por parte de expertos en salud. La Dra. Socorro Martínez Ríos, jefa de Urgencias del Hospital Universitari Dexeus, ha observado un aumento significativo en los casos atendidos durante esta época del año.
La Dra. Martínez Ríos explica que el calor provoca una dilatación natural de los vasos sanguíneos, lo que puede llevar a una sobrecarga del sistema venoso y a una circulación más lenta. Esto resulta en la acumulación de líquido en los tejidos blandos, conocido como edema. Este fenómeno es especialmente notorio entre las mujeres debido a factores hormonales que se intensifican con la edad.
A partir de los 45 años, el descenso en los niveles de estrógenos afecta cómo el cuerpo retiene líquidos y la salud general de las venas. Además, condiciones como el lipedema —una alteración hereditaria que afecta la distribución del tejido graso— pueden agravar aún más esta situación.
La Dra. Martínez Ríos también señala varios hábitos comunes durante el verano que pueden contribuir a este problema. El sedentarismo es uno de ellos; pasar largas horas sentados o de pie sin moverse puede ser tan perjudicial como estar inmóvil durante un vuelo largo. Otros factores incluyen usar ropa ajustada o calzado rígido y consumir dietas altas en sal.
Las pacientes suelen describir una sensación persistente de pesadez acompañada por calambres nocturnos y hormigueo en las piernas. Para aliviar estos síntomas, se recomienda caminar por el agua del mar o piscina para obtener un efecto antiinflamatorio natural. Elevar las piernas durante el descanso también puede ser beneficioso.
No obstante, hay ciertas prácticas que deben evitarse; sumergirse en agua caliente o utilizar saunas puede empeorar la hinchazón al aumentar la temperatura corporal.
Aunque muchas veces la hinchazón no es motivo para alarmarse, hay señales que no deben ignorarse: heridas que no cicatrizan adecuadamente o venas endurecidas son indicativos para consultar a un especialista. La Dra. Martínez Ríos advierte sobre el riesgo de confundir estos síntomas con problemas más graves como fallos cardíacos o renales.

