Reflexiones de Iñaki Urdangarin en sus memorias
«Escribo este libro porque necesito mirar de frente todo lo que he vivido». Esta es la razón principal por la que Iñaki Urdangarin publicará sus esperadas memorias el próximo 12 de febrero. En Todo lo vivido: Triunfos, derrotas y aprendizajes, el ex cuñado de Felipe y Letizia comparte su historia desde su propia perspectiva, «no para justificarme, ni para buscar compasión, ni para maquillar errores». Aunque este volumen se centra más en mensajes sobre crecimiento personal, también incluye revelaciones sorprendentes sobre su vida personal.
Iñaki Urdangarin menciona la dislexia de su hija Irene, describe a Ainhoa Armentia como «una parte esencial de mi felicidad» y reconoce haber «generado dolor en los míos y decepción en muchas personas». Sin embargo, uno de los aspectos más destacados del libro es cómo narra el amargo final de su relación con la infanta Cristina.
La hija de los eméritos e Iñaki Urdangarin firmaron el divorcio en enero de 2024, trece años después del inicio del caso Nóos. Durante el tiempo que él estuvo en prisión en Brieva, ambos enfrentaron juntos una etapa muy difícil para toda la familia. Sin embargo, el regreso a la normalidad tras la salida del antiguo duque de Palma no fue lo que él esperaba. «Cuando comencé el tercer grado», relata en sus memorias, «me invadió una nueva soledad. En teoría, tenía mucha más libertad para ver y hablar con los míos, pero percibía un vacío extraño a mi alrededor.
Fue durante este periodo cuando se produjo el distanciamiento definitivo entre Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina. «Nos habíamos convertido en dos buenos amigos», escribe en las páginas de su libro. Consciente de que su matrimonio ya no tenía futuro, encontró refugio en un vínculo inquebrantable: «El mayor y más hermoso proyecto de nuestras vidas, nuestros cuatro hijos».
Iñaki y Cristina: del pánico en prisión al cariño actual
Tanto en el libro como en las entrevistas promocionales que está realizando Iñaki Urdangarin, las palabras amables hacia su exmujer son constantes. Detalla toda su relación con la infanta desde sus inicios hasta su boda e ingreso a la familia real. En el seno de los Borbón se sintió bien recibido; sin embargo, nunca estableció relaciones verdaderamente estrechas.
Iñaki también destaca el gran apoyo que recibió por parte de su exesposa e hijos durante su tiempo en prisión. «Todavía me tiembla el pulso al mirar hacia esa oscuridad», confiesa en sus memorias. Tiene claro que tanto sus problemas legales como su condena «desgarraron» a su familia «de arriba a abajo».
Reflexiones sobre la familia política
«Cuando las cosas se pusieron feas, me sentí abandonado», expresa Iñaki Urdangarin respecto a lo que considera una falta de apoyo por parte de su familia política. Sin embargo, no guarda rencor hacia la infanta Cristina: «Seguimos preocupándonos el uno por el otro. Deseándonos lo mejor», asegura durante una conversación con El País. También habla con cierta amargura sobre Felipe VI: «Mi cuñado. Mi amigo. O eso había creído yo…», recuerda sobre el monarca mientras justifica sus acciones diciendo que «aunque no viera algunas veces los comportamientos que esperaba, no puedo juzgarlo. Entiendo que no es fácil separar la institución de la familia».
Cierre del matrimonio entre los duques de Palma
Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin contrajeron matrimonio en Barcelona en 1997. Su separación ocurrió meses después de que salieran imágenes donde él aparecía paseando por una playa junto a Ainhoa Armentia. En ese momento se informó que Iñaki no recibiría indemnización ni pensión y ambos habían llegado a un acuerdo económico para cubrir los gastos comunes relacionados con sus hijos.
Mario Pascual Vives, abogado de Iñaki Urdangarin, afirmó recientemente que su matrimonio fue sólido hasta el último momento. Aunque estas declaraciones contradicen parcialmente las palabras del propio Iñaki, aseguró: «Conviví con ellos muchísimos años y siempre tuve la impresión hasta cierto momento de que eran una pareja muy fuerte». Coincidió al afirmar que tras salir él de prisión fue cuando se enteró meses después del deterioro marital.


