Las joyas de los Saboya: un legado que brilla en subastas internacionales

Las joyas históricas de la casa Saboya están siendo objeto tanto de subastas como disputas legales; ¿qué futuro les espera?

Las joyas de los Saboya: un legado que brilla en subastas internacionales

abril 3, 2026

Rosa Ballester

Un legado real en peligro de extinción

La casa de Saboya, una de las dinastías más influyentes de Europa, ha estado en el centro de atención debido a la venta y subasta de sus valiosas joyas. Desde su origen en el siglo X, esta familia ha sido testigo de la historia europea, liderando la unificación italiana y ocupando brevemente el trono español. Sin embargo, su patrimonio se encuentra ahora dividido entre dos ramas familiares y enfrentado a controversias legales que amenazan con despojarles de su herencia.

Recientemente, el Toisón de Oro otorgado por Alfonso XIII al último rey italiano, Humberto II, fue noticia cuando se anunció que no sería subastado como se había previsto inicialmente. Con un precio estimado entre 60.000 y 80.000 euros, este collar emblemático regresará a España tras décadas fuera del país. Según los estatutos que rigen esta condecoración, debe ser devuelto tras la muerte del poseedor; así lo dictó el fallecimiento del monarca en 1983.

A pesar del retorno del Toisón, la familia Saboya enfrenta una lucha legal con el Gobierno italiano por otras piezas históricas que permanecen bajo custodia estatal. Un tribunal civil en Roma falló recientemente a favor del Estado, afirmando que estas joyas pertenecen al patrimonio nacional. Entre ellas se encuentran tesoros que adornaron a reinas y princesas como Elena de Orleans y María José de Bélgica. Los expertos estiman que este conjunto podría alcanzar un valor total cercano a los 300 millones de euros.

En medio de este contexto complicado, María Gabriela de Saboya ha tomado decisiones difíciles para mantener viva la memoria familiar. En 2007, vendió 41 piezas icónicas para saldar una deuda tributaria con el Estado italiano; entre ellas destaca la tiara de diamantes perteneciente a la emperatriz Josefina, alcanzando un precio impresionante de 1,5 millones de euros.

Diversos lotes han sido subastados desde entonces; incluso en 2021 se vendió otra tiara histórica por más de 1 millón de euros durante una subasta organizada por Sotheby’s.

A medida que las joyas saboyanas cambian constantemente de dueño, también crece el interés internacional por estas obras maestras. La primera gran subasta después del fallecimiento del rey Humberto II tuvo lugar en Ginebra en 1985 y marcó el inicio del interés renovado por estas piezas históricas. Entre las joyas destacadas estaban una tiara elaborada con diamantes y una esmeralda facetada excepcionalmente rara.

A medida que avanza esta saga familiar llena de intrigas legales y decisiones difíciles sobre su patrimonio histórico, queda claro que las joyas saboyanas no solo representan riqueza material sino también un legado cultural invaluable. La historia continúa desarrollándose mientras los descendientes luchan por preservar lo poco que queda del esplendor real.

Deja un comentario