Una noche llena de elegancia y gestos discretos
Han pasado casi dos años desde la última cena de gala en el Palacio Real, celebrada en honor al presidente de Colombia. La expectación por la velada en honor al Sultán de Omán, Haitham Bin Tarik, fue notable. La presencia de la reina Letizia en este evento no pasó desapercibida, luciendo un conjunto que combinaba tradición y estilo sin grandes novedades.
Para esta ocasión especial, la reina optó por su conocido vestido azul cobalto, un diseño que estrenó en Ámsterdam en abril del mismo año. Complementó su atuendo con una tiara rusa elaborada en perlas, diamantes y platino, originalmente creada para María Cristina de Austria. Además, llevó la condecoración de la Orden de Omán como collar y pendientes elegantes del joyero real. Su presencia resultó imponente y llena de gracia.
Aunque en las fotografías su aspecto era imponente, el movimiento revelaba cierta dificultad para mantener el equilibrio con un vestido tan elaborado y una tiara grande. Es probable que esta complejidad haya llevado a que luciera una melena rizada que no se veía desde hace tiempo, necesaria para dar volumen a la pieza joya.
Durante el besamanos previo a la cena, varias invitadas expresaron su aprobación hacia la reina mediante sonrisas amplias y algunos susurros halagadores. Entre ellas estaban figuras conocidas como Marta Carazo, jefa de la Secretaría de la Reina, y Rosa Lerchundi, responsable de Comunicación en la Casa Real. La complicidad entre ellas quedó patente a través de gestos positivos hacia Letizia.
Otra invitada que dejó palabras amables fue Susana de Funes, esposa del jefe de la Casa del Rey. Aunque no es una figura pública habitual ni forma parte del entorno cercano a la monarquía, su conexión con el deporte pudo facilitar una conversación cercana con la Reina.
Una anécdota divertida fue ver cómo Francina Armengol, presidenta del Congreso, coincidió en color con Letizia al vestir un vestido azul similar durante el evento. Aunque el tono no era exactamente igual ni tan elegante como el elegido por la Reina, ambas mostraron sonrisas ante esta coincidencia inesperada.


