Un adiós emotivo en Roma
Cuando el cuerpo de Valentino Garavani llegó a la sede de su fundación en Roma, entre los presentes se encontraba su inseparable Giancarlo Giammetti, amigo y socio. También estaban los hasta ahora poco conocidos ahijados del diseñador: Sean y Anthony Souza. Mientras la bandera italiana ondeaba a media asta, la boutique de Valentino en la plaza de España tenía sus escaparates cubiertos de negro con una frase conmovedora: «Amo la belleza, no es culpa mía».
En un emotivo obituario publicado en un diario italiano, Carlos Souza, junto a su esposa Charlene Shorto y sus hijos Sean y Anthony, recordaron a Valentino con gran cariño: «Acogiste a nuestra familia como parte de la tuya, compartiendo amor y momentos que permanecerán con nosotros para siempre». Este mensaje resalta el papel fundamental que Valentino tuvo en sus vidas. Pero, ¿quiénes son estos brasileños que podrían heredar gran parte de la fortuna del modisto?
Sean y Anthony son hijos de Carlos ‘Cacá’ Souza, el carismático jefe de relaciones públicas de la maison, y de la modelo Charlene Shorto de Ganay. La relación entre Valentino y Carlos comenzó en una discoteca en Río de Janeiro en 1973. Aunque su romance terminó, su conexión nunca se rompió.
Carlos Souza se convirtió en el protegido del modisto italiano. Con el tiempo, presentó a su esposa e hijos a Valentino y Giancarlo Giammetti, quienes asumieron el rol de padrinos. Actualmente, los hermanos llevan una vida reservada, alejados del ojo público. Sin embargo, la posibilidad de recibir una herencia multimillonaria ha atraído atención mediática hacia ellos.
Momentos especiales a bordo del yate
Para Valentino, Sean y Anthony representaban la continuidad generacional. Los acogió con cariño mientras crecían entre su castillo en París y su villa en Roma. Pasaban veranos a bordo del yate TM Blue One, donde eran tratados como parte integral de la familia. A pesar de ser discretos y no tener redes sociales, asistían frecuentemente a desfiles relacionados con su padrino.
Criado en Europa, Sean ha estado inmerso en el mundo de la moda internacional. Después de finalizar sus estudios en Londres, se dedicó al yoga y meditación en India. Mantiene una relación con la modelo Raica Oliveira, con quien tiene dos hijas gemelas.
A diferencia de él, Anthony ha optado por ser DJ e incluso ha trabajado como ingeniero de sonido para Coldplay. Se sabe que tuvo una relación con Khalidia El Assir Fernández-Longoria. Curiosamente ambos están conectados con la famosa familia Thyssen; su tía Liliaane Denise fue cuarta esposa del barón Thyssen.
Pacto inquebrantable entre amigos
Evidente es el compromiso entre Carlos Souza y Valentino; este último le prometió apoyo económico para sus ahijados aunque no fueran familiares directos. Así se convirtieron en los hijos que nunca tuvieron Valentino ni Giancarlo. Carlos homenajeó al diseñador diciendo: «Gracias por todo tu cariño, protección y las lecciones sobre estilo».
A medida que Sean y Anthony asumen un papel central como herederos del legado Valentino,su memoria perdura viva. Al carecer de descendientes directos, el modisto organizó su patrimonio mediante fideicomisos privados junto a Giammetti para asegurar control sobre su legado—una estrategia poco común entre las grandes dinastías fashionistas.


