El legado de Philippe Junot
El reciente fallecimiento de Philippe Junot en Madrid, a los 85 años, ha reavivado el interés por algunos episodios controvertidos de su vida. Su breve pero mediático matrimonio con Carolina de Mónaco lo catapultó a la fama como el playboy más célebre del mundo. Sin embargo, sus padres, Michel Junot y Lydia Tyckjaert, fueron quienes realmente sufrieron las consecuencias del escándalo.
Desde el principio, muchos vieron la unión entre Carolina y Philippe como un fracaso anunciado, y no estaban equivocados. A pesar de las sonrisas en su compromiso matrimonial, donde Rainiero y Grace de Mónaco también posaron felices junto a los Junot, la realidad era otra. El 25 de agosto de 1977 marcó el inicio de una historia que culminaría en divorcio dos años después.
Aunque Philippe era conocido por su estilo de vida desenfrenado, su familia tenía el estatus suficiente para no desentonar en un Principado más enfocado en los negocios que en la tradición monárquica.
No debió ser fácil para Michel y Lydia ver cómo su hijo se divorciaba tan pronto. Además, ser señalado como responsable fue un golpe duro para ellos. Las fotografías comprometedoras que involucraban a Philippe con Giannina Faccio llevaron a una situación insostenible que resultó inevitablemente en el divorcio y posteriormente en la nulidad matrimonial cuando Carolina ya había quedado viuda.
A pesar del escándalo, los Junot eran una pareja conservadora que había trabajado arduamente para establecerse socialmente. Michel Junot tuvo una carrera política destacada mientras Lydia provenía de una familia adinerada danesa. Juntos formaron un matrimonio acaudalado, ascendiendo conforme avanzaba la carrera política del suegro de Carolina.
Michel fue miembro del Parlamento por el Sena entre 1958 y 1962 y ocupó varios cargos importantes, incluyendo director general en Westinghouse Elevators. También fue alcalde de Nanteuil-le-Haudouin antes de convertirse en teniente alcalde bajo Jacques Chirac durante su mandato como alcalde de París.


