La mansión de los Grimaldi y Lagerfeld busca nuevo dueño: un pedazo de historia a la venta

La manoir du Mée, antigua residencia de Carolina de Mónaco y Karl Lagerfeld, está disponible por 2,7 millones de euros.

La mansión de los Grimaldi y Lagerfeld busca nuevo dueño: un pedazo de historia a la venta

abril 18, 2026

Rosa Ballester

Un legado real en el mercado inmobiliario

La manoir du Mée, una impresionante mansión situada a tan solo cincuenta minutos de París, ha sido puesta a la venta por 2,7 millones de euros. Este emblemático inmueble no solo es conocido por su arquitectura elegante y equilibrada, sino también por su rica historia que incluye a figuras destacadas como la princesa Carolina de Mónaco y el célebre diseñador Karl Lagerfeld.

Construida en el siglo XVIII, la manoir du Mée se extiende sobre 500 m² y cuenta con un extenso parque que abarca 5.000 m². Este espacio verde ha sido testigo de momentos memorables, incluyendo paseos a caballo de los hijos de Carolina. La propiedad incluye siete dormitorios, cada uno con baño privado y vestidor, además de varios salones que ofrecen un ambiente acogedor para reuniones familiares o recepciones.

Entre sus características más destacadas se encuentran molduras originales, chimeneas decorativas y un parqué al estilo Versalles. La inmobiliaria Pyla resalta que muchos elementos originales han sido cuidadosamente conservados, lo que añade valor histórico al lugar.

Karl Lagerfeld adquirió esta mansión buscando un refugio campestre donde pudiera disfrutar del aire fresco lejos del bullicio parisino. El diseñador llevó a cabo una completa redecoración del lugar, convirtiéndolo en un espacio personal donde realizó varias sesiones fotográficas para Chanel en sus jardines. Esta conexión entre moda y realeza ha hecho que la manoir du Mée sea aún más atractiva para potenciales compradores.

Carolina de Mónaco compró la propiedad junto con el príncipe Ernst August de Hannover en 1998 y residieron allí hasta mediados de la década pasada. Durante su estancia, los niños disfrutaron del amplio terreno para jugar y explorar. Se dice que algunos dibujos realizados por su hija Alexandra aún adornan las paredes, recordando así su paso por este hogar.

A pesar de haber sido un hogar familiar durante años, desde entonces la manoir du Mée ha servido principalmente como plató para rodajes cinematográficos. Sin embargo, el terreno ha sido parcelado recientemente para permitir nuevas construcciones residenciales, lo cual ha generado controversia entre los vecinos sin éxito legal hasta ahora.

A medida que propiedades con vínculos a la familia Grimaldi aparecen en el mercado —como fue el caso reciente del palacete parisino en rue du Faubourg Saint-Honoré— esta mansión representa una oportunidad única tanto para coleccionistas como para aquellos interesados en adquirir un pedazo significativo de historia europea.

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