Un final inesperado para As Ever
La colaboración entre Meghan Markle y Netflix ha llegado a su fin, marcando un capítulo significativo en la vida de la duquesa de Sussex. La marca de estilo de vida, conocida como As Ever, se ha declarado independiente tras haber contado con el respaldo financiero del gigante del streaming. Sin embargo, las razones detrás de esta separación son objeto de debate y especulación.
Según fuentes cercanas a Meghan, la decisión de desvincularse fue impulsada por ella misma, quien se sentía “frenada” por las limitaciones impuestas por Netflix. A pesar del apoyo inicial que recibió, Markle aspiraba a llevar su marca a un público más amplio y global. Por otro lado, desde Netflix se ha indicado que la compañía no estaba satisfecha con el rendimiento comercial de As Ever, sugiriendo que “esperábamos que hubiera algo más que mermelada”.
La historia de As Ever comenzó durante la pandemia cuando Meghan empezó a hacer mermelada en casa. Esta actividad aparentemente sencilla llamó la atención de Bela Bajaria, directora de Netflix, quien vio potencial para un programa televisivo. Así nació Con amor, Meghan, que se estrenó con gran expectativa pero cuya segunda temporada no logró captar el interés deseado.
A pesar del entusiasmo inicial y una inversión significativa por parte de Netflix, los resultados no fueron los esperados. Las cifras bajas en audiencia y las críticas sobre la escasa innovación en los productos ofrecidos bajo As Ever llevaron a cuestionar la viabilidad del proyecto. Fuentes dentro del entorno hollywoodense han señalado que las diferencias creativas entre Meghan y Netflix fueron un factor crucial en esta ruptura.
A medida que se disuelven sus vínculos con Netflix, surgen interrogantes sobre el futuro mediático de Harry y Meghan. Con un acuerdo exclusivo aún vigente con la plataforma, su capacidad para generar ingresos podría verse comprometida si no reciben luz verde para nuevos proyectos. La reciente decisión también ha llevado al director ejecutivo Ted Sarandos y otros ejecutivos clave a dejar de seguir a los Sussex en redes sociales, lo cual simboliza una ruptura más profunda.
A medida que se desentrañan los detalles detrás del fracaso comercial de As Ever, parece claro que hubo múltiples factores involucrados: desde diferencias creativas hasta problemas estructurales en el modelo de negocio propuesto por Markle. Aunque algunos atribuyen parte del fracaso al carácter complicado de Meghan, otros sostienen que fue más bien una cuestión estratégica mal ejecutada.


