Los orígenes de Joaquín Sabina y su ascenso a la élite cultural

Explora los orígenes familiares y el ascenso cultural de Joaquín Sabina.

diciembre 16, 2025

Carolina Millares

Un legado artístico inigualable

La reciente retirada de Joaquín Sabina a los 76 años ha dejado un vacío en el corazón de sus seguidores, quienes aún pueden disfrutar de su impresionante trayectoria musical. A lo largo de su carrera, ha logrado un éxito notable tanto en España como en América, siendo contemporáneo de artistas como Raphael y Ana Belén. Al igual que Joan Manuel Serrat, quien recibió el premio Princesa de Asturias, Sabina ha decidido dar un paso atrás en los escenarios.

A pesar de su actual fortuna, que incluye dos propiedades destacadas: un dúplex en el centro de Madrid y una casa veraniega en Rota, la vida de Sabina no siempre fue fácil. Su situación económica ha mejorado considerablemente, asegurando así una jubilación cómoda.

En su segundo matrimonio con la fotógrafa peruana Jimena Coronado, hija del ex presidente del Banco Central de Reserva del Perú, también tuvo una relación prolongada con Isabel Oliart, madre de sus dos hijas: Carmela y Rocío. Ambas llevan vidas discretas. Oliart es hija del ex ministro y ex presidente de RTVE Alberto Oliart, quien estuvo vinculado a la intelectualidad española.

A través de sus propias experiencias y relaciones personales, Joaquín Sabina ha cultivado vínculos profundos con las élites artísticas del país. Esto se refleja en el documental Flores para Antonio, actualmente en cines y galardonado recientemente en los premios Forqué. En este filme recuerda anécdotas entrañables sobre su amistad con figuras como Lola Flores.

Nacido en una familia de clase media, su padre Jerónimo Martínez Gallego trabajaba como policía y tenía un talento artístico notable; mientras que su madre Adela Sabina del Campo era ama de casa. La admiración que sentía por su abuelo es evidente; incluso tiene una fotografía suya para rendirle homenaje. En sus memorias menciona las tensiones familiares entre su madre y abuelo debido a diferencias ideológicas.

Un encuentro inesperado con la ley

A pesar de tener un hermano que siguió los pasos paternos convirtiéndose también en policía, Joaquín se inclinó hacia la música desde joven. A los 14 años formó una banda llamada Los Merry Youngs e interpretó versiones clásicas. Durante su exilio en Londres comenzó a definir su estilo musical actuando en pubs donde llegó a cantar para celebridades como Elizabeth Taylor.

Una curiosidad interesante es que Antonio Muñoz Molina transformó al padre de Sabina en un personaje literario llamado Florencio Pérez en El jinete polaco. Aunque tuvieron una relación complicada, al fallecer por Alzheimer, Joaquín expresó: «Mi padre era muy buena persona pero poco apto para ser policía». Un episodio significativo ocurrió cuando tuvo que arrestar a Joaquín tras participar involuntariamente en un incidente político durante 1968.

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Carolina Millares

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Soy periodista especializada en actualidad del corazón, televisión y celebridades, siempre buscando el lado humano detrás de cada historia. Me encanta observar, escuchar y contar lo que otros pasan por alto. Fuera de las redacciones disfruto del café con amigas y de pasear cerca del mar.

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