Un legado imborrable en la Semana Santa sevillana
Este 2026 marca un hito significativo para la familia Alba, ya que se conmemora el centenario del nacimiento de Cayetana Fitz-James Stuart, una figura emblemática que dejó una huella indeleble en la cultura y tradiciones de Sevilla. La celebración ha cobrado vida en el Palacio de Dueñas, donde sus descendientes han organizado una serie de actos conmemorativos que resaltan su devoción por la Semana Santa.
Aunque Cayetana ya no esté físicamente entre nosotros, sus costumbres durante esta festividad continúan vivas gracias a sus hijos y nietos. Cada año, es común ver a la familia Alba participando activamente en las procesiones sevillanas, utilizando el Palacio de Dueñas como su base. Este palacio, un verdadero tesoro arquitectónico que combina estilos gótico-mudéjar y renacentista, se convierte en el escenario perfecto para mantener viva la tradición familiar.
Una de las tradiciones más queridas es la comida del Viernes Santo, donde los Alba se reúnen con amigos cercanos para disfrutar de una deliciosa paella y las tradicionales torrijas. Esta reunión no solo es un momento gastronómico; también es un acto simbólico que refuerza los lazos familiares y mantiene vivo el espíritu de doña Cayetana.
Cayetana Fitz-James Stuart fue mucho más que una aristócrata; se convirtió en una auténtica embajadora de Sevilla. Su amor por la ciudad era palpable, especialmente durante la Semana Santa. En entrevistas pasadas, recordaba con cariño sus primeras experiencias viendo las cofradías junto a amigos jóvenes. Su devoción por hermandades como los Gitanos era profunda; incluso donó recursos significativos para apoyar a esta comunidad religiosa.
Tras su fallecimiento en 2014, sus cenizas fueron depositadas en el Santuario de los Gitanos, un lugar que ella misma ayudó a embellecer y donde reposan junto al Señor de la Salud y la Virgen de las Angustias. Este gesto simboliza su compromiso inquebrantable con esta hermandad y su amor por Sevilla.
A medida que avanza este año especial, José Moreno, hermano mayor de la hermandad, ha recordado cómo Cayetana siempre estaba dispuesta a compartir momentos con todos durante los Jueves Santos. Su legado sigue vivo entre los sevillanos, quienes mantienen presente su memoria cada vez que celebran esta festividad tan significativa.


