Descubriendo Tomelloso
Castilla La Mancha alberga verdaderas maravillas que son esenciales para quienes desean explorar la historia rural de España. En la provincia de Ciudad Real, se encuentra una localidad donde la tradición ha moldeado su identidad y se entrelaza con un relato en constante evolución.
Una de las ciudades más notables es Tomelloso, situada en el noroeste de la provincia, que posee un patrimonio digno de ser explorado. Aquí se han hallado vestigios arqueológicos que abarcan desde el paleolítico hasta la Edad Media, destacando especialmente durante el periodo romano, cuando se cree que existió una villa dedicada a la agricultura y ganadería.
Conocida como «la Atenas de la Mancha», Tomelloso ha sido cuna de destacados artistas españoles. Figuras como Antonio López Torres, Antonio López García y Francisco García Pavón son originarios de esta localidad, que ha mantenido su fuerte conexión con el arte a través de instituciones como el Museo de Antonio López Torres y el Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena, donde se exhiben obras temporales y permanentes.
La arquitectura local también merece atención. Uno de sus símbolos son los bombos, estructuras representativas del paisaje rural construidas con piedras locales mediante la técnica de piedra seca. Estas edificaciones del siglo XIX destacan por su forma circular y sus características falsas bóvedas; actualmente se conservan 90 bombos en perfecto estado.
Entre los hitos arquitectónicos sobresalen las chimeneas de antiguas fábricas de alcohol, que alcanzan hasta 45 metros y eran cruciales para lograr las temperaturas adecuadas durante la destilación. La chimenea Casajuana, construida en 1942, es la más antigua, mientras que la chimenea Eugenio Navarro fue erigida en 1985 como homenaje a una bodega histórica.
La historia de Tomelloso está profundamente conectada al vino. Desde mediados del siglo XIX, los habitantes comenzaron a excavar cuevas bajo sus casas para almacenar y elaborar vino. Hoy en día existen alrededor de 2.500 cuevas subterráneas diseñadas para proteger las cosechas del clima adverso, con ventanales llamados lumbreras que permiten el paso de luz natural.
No puedes dejar pasar la oportunidad de conocer la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, construida en el siglo XVII sobre los restos de una iglesia anterior. Su interior alberga un retablo mayor del siglo XVIII digno de admirar.
En la Plaza de España se encuentra la Posada de los Portales, un edificio histórico construido en 1778 que conserva su fachada original y fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1982.
También es recomendable visitar el Museo Etnográfico del Carro y Aperos de Labranza, donde se puede aprender sobre las técnicas agrícolas tradicionales, así como el Museo Virgen de las Viñas, inaugurado en 2002 para celebrar el vínculo entre Tomelloso y su patrona.


