Una experiencia que trasciende lo visual
El Real Jardín Botánico de Madrid se convierte en el escenario ideal para la innovadora exposición Día y noche. Ritmos del alma, donde la artista neerlandesa Claudy Jongstra y el diseñador asturiano Marcos Luengo presentan una fusión de arte y moda que invita a la reflexión sobre la sostenibilidad. Esta muestra, comisariada por Bert van Zette, estará abierta al público hasta el 17 de mayo, ofreciendo un deleite para los sentidos en plena primavera.
La exposición destaca por su enfoque en el uso de materiales naturales, centrándose especialmente en la lana merina orgánica proveniente de las ovejas de Claudy, criadas en su granja en Frisia. La artista utiliza tintes botánicos cultivados en su propio jardín, creando piezas textiles que son tanto obras de arte como prendas de alta costura. Según Luengo, esta colaboración busca demostrar que es posible crear moda sofisticada a partir de tejidos tradicionalmente considerados informales.
A través del eco-art, la exposición aborda temas cruciales como el cambio climático y la preservación del medio ambiente. En un momento donde la moda rápida amenaza con desestabilizar nuestro entorno, Luengo y Jongstra proponen un regreso a lo artesanal y lo respetuoso con la naturaleza. «El lujo verdadero radica en el trabajo exquisito realizado con pasión», afirma Luengo, quien busca redefinir lo que significa ser un diseñador contemporáneo.
No solo se trata de una exhibición visual; también incluye una performance inaugural que juega con los conceptos de luz y sombra, simbolizando las dualidades presentes en nuestra vida cotidiana. La compañía teatral Bestiario aportó su talento para dar vida a esta experiencia multisensorial, mientras que el artista digital Iván Puñal integró elementos visuales y sonoros que enriquecen aún más la propuesta artística.
Cada creación presentada es un testimonio del compromiso artístico hacia prácticas sostenibles. Las obras no solo reflejan técnicas tradicionales sino también una narrativa profunda sobre nuestras raíces culturales. La combinación del trabajo manual con materiales ecológicos resulta en piezas atemporales que buscan perdurar más allá de las tendencias pasajeras.
A medida que los visitantes recorren esta fascinante exposición, son invitados a cuestionar sus propias percepciones sobre el lujo y la moda. En palabras de Luengo: «Cada vez hay más conciencia sobre lo que realmente significa lujo; no es solo un producto comercializado sino una forma auténtica de expresión artística».


