Un viaje desde la ingeniería agrónoma a la cosmética
Raquel González, una ingeniera agrónoma convertida en cosmetóloga, ha marcado un hito en el sector de la belleza en España. Fundadora de Pure Skincare y más recientemente de Byoode, su trayectoria es un claro ejemplo de cómo detectar necesidades del mercado puede transformar una industria. Desde su regreso a España tras una exitosa carrera en Londres, donde trabajó con marcas reconocidas como Perricone MD, Raquel se propuso acercar al público español productos innovadores que antes no estaban disponibles.
En 2023, González decidió dar un paso audaz al lanzar su propia marca, Byoode. «Siempre me preguntaban cuándo lanzaría mi propia línea», comenta Raquel. Para ello, se formó en cosmetología en la Universidad de Barcelona, lo que le permitió entender profundamente las fórmulas detrás de los productos. Su enfoque se centra en crear soluciones innovadoras que integren activos éticos y efectivos, inspirándose incluso en superalimentos para definir el futuro del cuidado personal.
La tendencia del skinimalismo, que promueve rutinas mínimas pero efectivas, ha cobrado fuerza en el mercado actual. Raquel enfatiza que su filosofía se basa en prescribir tratamientos adaptados a las necesidades individuales de cada persona. «No se trata solo de reducir pasos; es ofrecer productos multifuncionales que aborden múltiples preocupaciones cutáneas», explica.
A su vez, la sostenibilidad es un pilar fundamental para Byoode. La marca utiliza envases provenientes de fuentes renovables y mantiene un compromiso firme con la reducción de huella de carbono. «Cuidamos cada detalle para asegurar que nuestros productos sean responsables con el medio ambiente», añade González.
A pesar del creciente interés por el cuidado facial, Raquel señala un error común entre las consumidoras españolas: «Las mujeres aquí son las que menos invierten en limpiadores y tratamientos para los pies». Este dato resalta una oportunidad significativa para educar sobre la importancia de una rutina adecuada que incluya limpieza y exfoliación regular.
A medida que las redes sociales proliferan como fuentes informativas sobre belleza, también han contribuido a una saturación informativa que puede llevar a confusiones. «A menudo vemos personas utilizando activos innecesarios o mal aplicados», advierte Raquel. Para ella, personalizar rutinas no solo implica elegir productos adecuados sino entender el estilo de vida del consumidor.
Con más de dos décadas dedicadas al sector belleza, Raquel González mira hacia adelante con optimismo e innovación constante. Asegura que los próximos años estarán marcados por avances significativos relacionados con nuevos ingredientes como los PDRN y exosomas. «El sector está siempre evolucionando; hay mucho por descubrir y aprender», concluye.


