La importancia del movimiento en la vida diaria
En un mundo donde las horas sentadas se han convertido en la norma, el cuidado de nuestra movilidad es más crucial que nunca. La fisioterapeuta Bibiana Badenes ha desarrollado una rutina de solo doce minutos que promete devolver agilidad a nuestras caderas, una zona del cuerpo que suele resentirse por la falta de movimiento.
Badenes enfatiza que el problema no radica en estar sentados, sino en permanecer inmóviles durante largos períodos. “No estamos diseñados para estar ocho o diez horas con las caderas a noventa grados”, explica. La clave está en incorporar variabilidad en nuestros movimientos diarios: agacharse, rotar y desplazarse son acciones esenciales para mantener nuestras articulaciones saludables.
La rutina propuesta por Badenes consiste en seis ejercicios sencillos pero efectivos, cada uno con una duración de dos minutos:
- Reloj pélvico: Tumbada boca arriba, imagina tu pelvis como un reloj y muévela suavemente en todas direcciones.
- Deslizamientos de cadera: Desde la misma posición inicial, desliza lentamente una pierna extendida mientras prestas atención al borde externo del pie.
- Rodillas en péndulo: Con ambas rodillas flexionadas, deja caer suavemente las piernas de lado a lado.
- Cambios de apoyo 90/90: Sentada en el suelo, alterna entre rotación interna y externa.
- Alineación de pie con cuadrante de Pilates: De pie, aprieta suavemente un bloque entre los muslos mientras respiras profundamente.
- Marcha consciente con rotación torácica: Camina lentamente sintiendo cada paso y permitiendo que tu tórax rote exageradamente.
A pesar de su simplicidad, muchos cometen errores al intentar mejorar su movilidad. Confundir movilidad con estiramiento o trabajar únicamente en línea recta son prácticas comunes que limitan los beneficios. “El cuerpo necesita variabilidad”, recalca Badenes. Incluir movimientos laterales y rotaciones es fundamental para obtener resultados óptimos.
Aunque esta rutina puede ser muy beneficiosa, Badenes advierte que no debe reemplazar los momentos activos durante el día. Levantarse regularmente y cambiar de posición son microgestos acumulativos que también juegan un papel vital en nuestra salud articular. “Varios minutos de movimiento a lo largo del día pueden ser tan importantes como esta rutina”, añade Badenes.
Ciertos signos pueden indicar que tus caderas necesitan más atención: rigidez al levantarse, pasos cortos o dolor lumbar recurrente son algunas señales claras. No son inevitables ni consecuencia directa del envejecimiento; son indicativos de un repertorio limitado de movimientos. Con solo doce minutos diarios dedicados a esta práctica sencilla pero efectiva, cualquier persona puede recuperar su rango natural de movimiento.


