La verdad sobre el entrenamiento después de los 45
Contrario a la creencia popular, ganar músculo después de los 45 años es completamente posible. Patricia Vera, reconocida experta en cambios físicos, ha demostrado que la edad no es un obstáculo insalvable. En su experiencia con clientes de diversas edades en Malagaentrena, ha sido testigo de transformaciones impresionantes en personas que superan los 50 y hasta los 60 años.
Vera enfatiza que lo que realmente cambia con la edad no es la capacidad de construir músculo, sino la velocidad de recuperación. A medida que se avanza en años, es común experimentar una mayor tendencia a perder masa muscular si no se estimula adecuadamente. Por ello, el enfoque debe ser más estratégico: “No se trata de entrenar más, sino de entrenar mejor”, explica.
Los ejercicios más efectivos son aquellos que involucran grandes grupos musculares. Movimientos como sentadillas, peso muerto y zancadas son fundamentales. Estos ejercicios no solo generan un estímulo potente para el crecimiento muscular, sino que también mejoran la funcionalidad diaria.
A menudo, las personas caen en la trampa de realizar siempre la misma rutina. Vera señala que este es uno de los errores más frecuentes entre quienes buscan mejorar su condición física después de los 45. “Entrenar con la misma intensidad y pesos durante años limita el progreso”, advierte.
Además, muchos tienden a enfocarse excesivamente en el cardio y descuidan el entrenamiento de fuerza. Esto puede llevar a una recuperación inadecuada y a un consumo insuficiente de proteínas esenciales para el desarrollo muscular.
No existe una fórmula única para todos; cada persona tiene diferentes niveles y capacidades. Sin embargo, Vera recomienda generalmente entre tres y cuatro sesiones semanales bien estructuradas. La clave está en encontrar un equilibrio entre intensidad y recuperación adecuada.
Sí, definitivamente es posible ganar músculo visible incluso después de los 45 años. Vera ha observado cómo muchas personas logran sus mejores resultados físicos al comenzar a entrenar con mayor constancia y planificación estratégica. “La edad influye pero no determina”, afirma rotundamente.
Aquellos que piensan que ya es demasiado tarde suelen estar equivocados; lo crucial son los hábitos diarios mantenidos con disciplina. Con paciencia y estímulos adecuados, cualquier persona puede experimentar mejoras significativas en su composición corporal.


