La controversia de Irene Montero
La eurodiputada de Podemos Irene Montero ha estado en el centro de la atención pública, ya sea por sus vacaciones con su amiga Ione Belarra, sus intervenciones en el Parlamento Europeo o su reciente aparición en el programa Héctor de RTVE Play. En este último, criticó a Donald Trump y reveló que Pablo Iglesias es quien cocina en su hogar, además de confesar que aún no ha escuchado Lux, el nuevo álbum de Rosalía.
Sin embargo, unas horas antes de su participación en el programa, Montero generó un intenso debate al publicar un vídeo en Instagram titulado «Protocolo para mujeres: desaparecer». En este clip, analizó imágenes donde dos jóvenes parecían revisar un manual sobre cómo sentarse con elegancia y distinción.
Con ironía, la política comentó: «Hay que ir haciéndose pequeñitas, ocupar lo menos posible y sonreír mucho, especialmente cuando somos muchas mujeres, no le vayamos a dejar sin espacio a José Luis». Finalmente, lanzó una crítica sobre cómo este tipo de protocolos invisibilizan a las mujeres y las limitan a ser «el perfecto complemento» del discurso masculino.
El vídeo provocó más de cinco mil comentarios en Instagram y Facebook. Muchos apoyaron la postura de Montero al considerar anacrónicas esas imposiciones sociales. Sin embargo, también hubo respuestas negativas. La empresaria Nuria March decidió responder con elegancia sin mencionar directamente a Montero; publicó un carrusel de imágenes donde aparece sentada en diferentes sofás y posturas.
March escribió: «Dicen que la manera de sentarse revela el carácter. Siempre crecí escuchando ‘¡siéntate bien!’ y es cierto que la postura determina tu estado de ánimo». Con ironía concluyó preguntando: «Y de todas estas fotos, ¿cuál es tu sofá favorito?».
Aparte del debate sobre los modales al sentarse, los últimos meses han sido tumultuosos para Irene Montero. Uno de los episodios más destacados fue su intercambio con el popular streamer El Xokas, donde ella lo acusó de ser «experto en llorar», mientras él le respondió que nunca imaginó tenerla bailando durante uno de sus directos.
Aún más polémico fue su enfrentamiento con la escritora Lucía Etxebarria. Todo comenzó cuando celebró que la solidaridad con Palestina había detenido la Vuelta a España en Cercedilla debido a la participación de un equipo israelí. Etxebarria le recordó las consecuencias legales por perturbar eventos deportivos según el Código Penal español.


